Lic. Giulianna Brenes S. – Psicóloga -gbrenes2001@gmail.com

Es importante valorar si hay una presencia prolongada de signos, por ejemplo: ansiedad, exceso de llanto, pesadillas, miedo a quedarse solo (a), pérdida de interés en actividades que les gustaba, dolencias físicas, etc. Es necesario acudir a un profesional en psicología para ayudarle a elaborar el proceso de duelo.

A lo largo de la vida las personas afrontan procesos de duelo, entendido este como una “reacción natural ante la pérdida de una persona, objeto, o evento significativo” (Torres, Elorza y otros, 1997: 410). Por lo tanto los niños (as) y adolescentes no son exentos a vivir un proceso como tal en pérdidas como una separación de los padres, cambio de escuela o colegio, enfermedades en ellos mismos o en algún familiar, cambio de residencia o de país, procesos evolutivos (pasar de la infancia a la adolescencia y su cambios corporales, cognitivos, por ejemplo), la pérdida de una mascota, o el fallecimiento de un ser querido, siendo éste último al que se hará referencia.

 

¿Cómo entienden los (as) niños (as) la muerte?

El entendimiento de la muerte va a depender de la edad, experiencias previas, de las circunstancias familiares.

 

¿Cómo ayudar a niños (as) y adolescentes en el proceso de duelo?

El papel de la escuela y colegio en el proceso del duelo

El centro educativo juega un papel importante en dicho proceso pues viene a ser parte de la red de apoyo con la que cuenta la familia debido a que se considera el segundo hogar del alumno (a) en donde pasa la mayor parte del tiempo, es por esta razón que es necesario que los padres de familia informen a la escuela o colegio el proceso por el cual se está pasando, y que pidan el apoyo a los (as) profesores (as) al estar pendientes de cualquier cambio en el comportamiento de los estudiantes; que sea un lugar donde puedan expresar sus sentimientos sin obligarlos e ir elaborando el proceso de duelo. En estos momentos se sabe que para el estudiante no va a ser fácil concentrarse en la parte académica pero es importante que asista al centro educativo. Esto es una manera de continuar la rutina, estar activo (a) y mantener contacto con grupos de pares (de la misma edad). Ellos (as) sienten el apoyo que les brinda el centro educativo al afrontar la pérdida. Con respecto de la posible baja del rendimiento académico es bueno tener paciencia e irlo manejando con el tiempo con psicopedagogo, y los mismos profesores (as).

 

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