Entrevista a la Sra. Leda Muñoz García, Directora Ejecutiva de la Fundación Omar Dengo

Por: Cielo Porras 

La Dra. Leda Muñoz García, Directora Ejecutiva de la Fundación Omar Dengo. Ha centrado en dos grandes actividades: investigadora dedicada a entender los problemas y evaluar soluciones que mejoren las oportunidades de desarrollo pleno de las personas menores de edad, en áreas relacionadas con nutrición, educación, salud y pobreza.  

La segunda actividad ha sido la gestión de proyectos sociales a gran escala que abordan las áreas mencionadas. En los últimos años ha impulsado desde la FOD, intervenciones educativas que apoyen el desarrollo de capacidades y talentos en las nuevas generaciones.  En esa línea, el principal programa, por su magnitud y alcances, es el Programa Nacional de Informática Educativa MEP-FOD que se desarrolla en alianza con el Ministerio de Educación y que cubre a más de setecientos mil estudiantes.

Este Programa diseña, implementa, monitorea y evalúa modelos educativos innovadores apoyados en las tecnologías digitales, que tienen como objetivo el desarrollo de capacidades cognitivas y habilidades del siglo XXI, desde una perspectiva de equidad y de cierre de la brecha digital y las desigualdades en las oportunidades educativas de la sociedad. 

¿Cómo considera ha sido la respuesta de escuelas y colegios ante la situación de pandemia por Covid 19?

La pandemia puso en evidencia las debilidades de un sistema educativo que no había logrado responder a las demandas existentes.  El covid 19 no fue el desencadenante de la crisis educativa que vivimos, aunque si fue un aspecto de peso en agravar el panorama.  Temas como la desigualdad social y los elevados índices de pobreza aumentaron con la pandemia, limitando aún más las posibilidades educativas de una gran parte de la población, dada la íntima relación que existe entre educación y pobreza.  Por ejemplo, antes de la pandemia y desde los centros educativos, los estudiantes más pobres o residentes de zonas rurales muy alejadas, tenían acceso a los dispositivos digitales para trabajar regularmente con ellos y reducir parcialmente la brecha digital.

Ante estas circunstancias, cualquier esfuerzo realizado en respuesta a esta situación, ha sido más una acción paliativa que un plan contundente para solucionar el problema de fondo. 

El último Informe del Estado de la Educación reveló las falencias del sistema y que las acciones antes y durante la pandemia han resultado insuficientes. 

Es necesario emprender una nueva ruta con acciones concretas y factibles, respaldadas por evidencia robusta, para enfrentar los tiempos actuales que han alterado duramente el presente y el futuro de cientos de miles de estudiantes y el de toda la sociedad costarricense, reduciendo bruscamente nuestras oportunidades de desarrollo y bienestar.

¿Considera que la comunidad educativa costarricense ya está preparada para educar de manera híbrida?

La educación híbrida en las condiciones que la conocemos actualmente no contribuye a que presencialidad y virtualidad, se complementen y potencien para generar resultados educativos adecuados.

Antes de la pandemia el docente promedio había incorporado las tecnologías digitales en su trabajo educativo de manera limitada y parcial, más como un sustituto de los libros de texto o como una herramienta para atender aspectos administrativos.  Existen estudios que demuestran que la mayoría de los docentes tienen su computadora personal y la utilizan para asuntos personales adecuadamente.  No obstante, en general no han recibido formación (ni en las universidades ni en el MEP), para aprovechar las tecnologías con el objetivo de estimular el aprendizaje y el desarrollo de conocimientos y competencias clave.     

Se trata de un uso especializado, con bases pedagógicas y disciplinarias específicas, que va más allá de la mera búsqueda de información y la comunicación de tipo administrativo, para lograr desarrollar en niños y jóvenes capacidades cognitivas y habilidades clave como la resolución de problemas, pensamiento crítico, colaboración, creatividad, entre otros.

Precisamente el programa de informática educativa que el MEP y la FOD han implementado a lo largo de más de tres décadas, se basa en este modelo que ha demostrado mejorar los resultados de aprendizaje, fortaleciendo las competencias fundamentales en las nuevas generaciones y desarrollando a su vez, competencias digitales avanzadas en estudiantes y docentes, según se desprende de investigaciones y evaluaciones que se han efectuado. Los docentes que participan de nuestro programa (PRONIE MEP-FOD) sí reciben capacitación para el desarrollo de competencias educativas digitales avanzadas, y así lo evidenció el estudio sobre este tema realizado por el Estado de la Educación.

Los modelos innovadores en los que hemos fundamentado nuestro trabajo y que han sido premiados internacionalmente, pueden contribuir de una forma mucho más eficiente a impulsar los cambios que el sistema educativo requiere, apoyando la adopción de esquemas de educación híbrida que resulten provechosos y de valor tanto para los estudiantes como para los docentes. 

¿Cómo disminuir la brecha tecnológica educativa?

La brecha digital educativa tiene varios orígenes, tres en particular: 

1. Por la desigualdad social y geográfica del país, que impide el acceso de los hogares a los servicios de conectividad y de equipamiento, vitales en la nueva sociedad digital.  Reducir esto demanda programas sociales robustos y efectivos que logren disminuir la pobreza y el acceso universal a estos servicios.  

2. La llegada de la pandemia que genera el cierre de los centros educativos, impidiendo el acceso y uso de las tecnologías disponibles en escuelas y colegios.    

3. Una adopción incompleta y superficial por parte de muchos docentes a la tecnología, dentro del contexto educativo, que se sustenta en la poca preparación que poseen en estos temas, y en una endeble planificación por parte del MEP para superar esta debilidad.  La FOD posee una amplia oferta de capacitación que integra  múltiples modalidades para apoyar a las autoridades del MEP en esta tarea.

En esta misma línea de trabajo es que surge la Red Educativa que lidera el Ministerio de Educación Pública y ejecuta la Fundación Omar Dengo.  Este gran proyecto busca propiciar los cambios que la educación necesita en los aspectos de conectividad, dejando atrás las actuales conexiones de tipo residencial que mantienen las escuelas y colegios, para conformar un sistema educativo totalmente interconectado con los más altos estándares tecnológicos y de seguridad.   El objetivo es poder crear ambientes de aprendizaje colaborativo, acceder a variedad de recursos y a plataformas de aprendizaje, favorecer el intercambio de conocimiento y el desarrollo de habilidades en docentes y estudiantes, bajo un esquema de monitoreo constante y altos niveles de seguridad. Estos tres elementos de interconectividad entre todos los centros educativos a manera de una gran intranet, con capas de monitoreo y de seguridad, convierten este proyecto en algo que trasciende en mucho la simple e individual conectividad de cada centro educativo. Es una propuesta que sin duda marcará un antes y un después en la educación costarricense.

¿Qué consejos daría a los docentes y centros educativos que deseen digitalizar su modelo de enseñanza?

El docente del siglo XXI debe poder integrar lo pedagógico, los contenidos curriculares y las nuevas competencias digitales específicas para la educación, de una forma innovadora y efectiva.  Costa Rica tiene algunos buenos ejemplos de docentes que han alcanzado reconocimiento internacional, pero éstos no son la norma. 

De manera que, resulta imperioso motivar a los docentes a continuar aprendiendo y abrirles mayores espacios de capacitación para que fortalezcan sus competencias digitales, aprendan sobre el trabajo virtual (métodos, dinámicas y mejores prácticas); es necesario también lograr obtener un mayor dominio práctico de la pedagogía e incluso alcanzar un mayor grado de profundización y estudio de los contenidos curriculares.  

Durante la pandemia, los docentes tuvieron que enfrentar un cambio abrupto en su forma de trabajo y han recibido poco acompañamiento en este proceso. Digitalizar el modelo de enseñanza, no es simplemente transcribir el formato presencial a uno conectado, que emplee la tecnología, va mucho más allá de eso, es otra forma de enseñar, interactuar, propiciar el aprendizaje, organizar a los estudiantes, documentar los avances y dificultades.  Es una forma de trabajo diferente, que es necesario aprender y asimilar, para poder incorporar con efectividad dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje.

 

 

 

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