MSc. Karen Mora Núñez

 

 

Para que podamos entrenar a nuestros hijos en este proceso de cambio es necesario buscar estrategias nuevas y frescas que nazcan desde la parte emocional, para que el niño se sienta seguro y amado

Nuestros hijos pronto volverán a las aulas con un reto más en sus vidas. Ellos tendrán que aprender una nueva forma de desarrollar sus habilidades sociales sin poner en riesgo su seguridad y salud.

Como padres es normal que nos llenemos de dudas y de temores ante la situación que más ha impactado al mundo en el último año: la pandemia del covid19.  Pero, por otra parte, es nuestra responsabilidad entrenar a nuestros hijos para la vida que les tocó vivir.

Los niños de hoy tienen muchas habilidades dentro de las cuales la adaptabilidad es una de ellas, por lo que es importante que les demos seguridad ante el cambio y que ellos lo vean como algo normal de cualquier proceso, ya que siempre nos veremos expuestos a los cambios.

El aprender y desaprender es una nueva habilidad que los seres humanos tenemos que desarrollar porque vivimos en un mundo lleno de cambios acelerados y repentinos; de un año a otro todo se transforma, se actualiza y es diferente.

Para que podamos entrenar a nuestros hijos en este proceso de cambio es necesario buscar estrategias nuevas y frescas que nazcan desde la parte emocional, para que el niño se sienta seguro y amado y no corregido, con temor o abrumado todo el tiempo.

La seguridad que les brindemos debe estar fundamentada en el amor y no en el miedo. Decirle a los niños que son valiosos e importantes en el proceso de entrenamiento para nuevos procesos y seguimiento de protocolos para su seguridad y protección es de gran ayuda para reforzar nuestra relación afectiva con ellos a partir de mostrar que les amamos y les valoramos, estas palabras les da mucha confianza y desde ahí buscan como ayudarse ellos mismos. Entrenarlos a partir del temor se convertirá en una carga muy pesada angustiante y cansada.

También cabe mencionar que los niños en ocasiones muestran su enojo o frustración ante tantas reglas o cambios de ambiente inesperados como sucederá en esta nueva etapa de inicio de clases, por lo que decirles que los entendemos y comprendemos cuando sufren estas crisis les ayuda a conectarse con nosotros como padres y expresan con mayor fluidez  lo que sienten porque les estamos afirmando que comprendemos ese sentimiento por el cual están atravesando  y eso tiene un peso emocional positivo muy grande para ellos.

Es más efectivo hablar con seguridad y con amor, ya que el uso constante del no es abrumante y en ocasiones es difícil entender tantos no, por lo que es una excelente elección hablarles en positivo y con oraciones lo más cortas posible,  pues son muchas las nuevas medidas de seguridad y reglas que tienen que implementar en la entrada a clases, algunos ejemplos son:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Darle la oportunidad al niño de que sepa que realmente confiamos en él es un acto que nos conecta y nos vincula con nuestros hijos.

Ellos esperan de nosotros como padres la aprobación, la confianza y el amor, que son tres acciones que mezcladas dan al niño herramientas para la vida que los hace más seguros y les ayuda en la toma de decisiones.

Como padres, parte de la formación que debemos generar a nuestros hijos es hacerlos responsables de sus propias decisiones, es parte de la libertad humana y la capacidad de elegir le proporcionará al niño, mayor seguridad y autoconfianza.

En este proceso de entrada a clases será una prueba grande para ellos y para nosotros, donde tenemos que saber elegir lo que es mejor para mantenernos seguros y sanos.

Alistemos junto a nuestros hijos la mochila de la confianza, amor y seguridad y preparémonos para este nuevo reto.

Karen Mora Núñez

Master en Dirección de Proyectos y Coach en Educación

Teléfono: 8938 00 84

Correo: morakaren@yahoo.com

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